1. Introducción
Ubuntu es una distribución de Linux utilizada por muchos desarrolladores y profesionales de la tecnología, pero después de un uso prolongado puede volverse lento. Esto ocurre especialmente cuando se ejecutan simultáneamente tareas que consumen muchos recursos o al usar GNOME Shell durante largos periodos de tiempo, lo que provoca una disminución del rendimiento.
En este artículo explicaremos en detalle las causas de la lentitud en Ubuntu y mostraremos cómo mejorar realmente el rendimiento. Desde medidas básicas hasta la optimización del hardware, ofrecemos un enfoque amplio con pasos concretos que pueden aplicar tanto principiantes como usuarios intermedios.
2. Principales causas de la lentitud en Ubuntu
Falta de recursos
La causa más común de que Ubuntu se vuelva lento es la falta de memoria o recursos de CPU. Especialmente al ejecutar varias aplicaciones al mismo tiempo, o al trabajar con edición de video o máquinas virtuales, el consumo de recursos aumenta de forma repentina y afecta al rendimiento general del sistema. Los navegadores con muchas pestañas abiertas o aplicaciones que consumen gran cantidad de recursos requieren especial atención.
Fugas de memoria en GNOME Shell
El entorno de escritorio predeterminado de Ubuntu, GNOME Shell, presenta problemas de fugas de memoria. Este fenómeno hace que, tras un uso prolongado, la memoria del sistema se consuma poco a poco, provocando falta de recursos. En particular, cada vez que se cambian aplicaciones o se manipulan ventanas, el consumo de memoria aumenta progresivamente.
Como solución temporal, puedes presionar Alt + F2, escribir r
y reiniciar GNOME Shell. Esto restablece el uso de memoria, aunque es solo un alivio momentáneo y no una solución definitiva. A partir de GNOME Shell 3.36 se han corregido algunos de estos problemas, pero es fundamental mantener siempre el sistema actualizado.

3. Medidas básicas para aligerar Ubuntu
Eliminar aplicaciones innecesarias
Las aplicaciones innecesarias instaladas en el sistema pueden consumir recursos valiosos. Eliminarlas puede mejorar el rendimiento general. Utiliza el siguiente comando para borrar aplicaciones que no uses:
sudo apt remove nombre_de_aplicación
De esta forma también se eliminan aplicaciones en segundo plano, reduciendo la carga en memoria y CPU.
Eliminar caché
La caché ayuda a acelerar aplicaciones, pero cuando se acumula demasiado puede afectar negativamente al rendimiento. Eliminarla periódicamente mejora la velocidad del sistema. Usa los siguientes comandos:
sudo apt clean
sudo apt autoremove
Esto puede liberar varios GB de espacio en disco y mejorar el rendimiento general.
Realizar actualizaciones
Mantener el sistema actualizado es esencial para un funcionamiento fluido en Ubuntu. Las versiones nuevas corrigen errores y mejoran el rendimiento. En particular, algunas versiones corrigen los problemas de fugas de memoria en GNOME Shell, por lo que se recomienda actualizar regularmente:
sudo apt update && sudo apt upgrade
4. Optimización del hardware
Ampliar la memoria RAM
Si la falta de recursos ocurre con frecuencia, ampliar la memoria física es la solución más efectiva. Se recomienda al menos 8GB de RAM para ejecutar múltiples aplicaciones a la vez. En entornos de desarrollo o uso de máquinas virtuales, 16GB o más son ideales. Ampliar la RAM es el método más directo para mejorar estabilidad y rendimiento.
Cambiar a SSD
Si aún usas un HDD, cambiar a un SSD puede mejorar drásticamente la velocidad del sistema. El tiempo de arranque y la carga de aplicaciones se reducen notablemente, haciendo que Ubuntu funcione de forma mucho más ágil. Los SSD son varias veces más rápidos que los HDD en lectura y escritura, por lo que es una de las mejoras más efectivas.

5. Opciones de aligeramiento en Ubuntu
Instalar entornos de escritorio ligeros
GNOME Shell es funcional pero consume muchos recursos. Para un sistema más ligero, es recomendable cambiar a escritorios como Xfce o LXDE. Son especialmente útiles en hardware antiguo o entornos con pocos recursos.
sudo apt install xubuntu-desktop
Este comando instala el entorno de escritorio Xfce, reduciendo el consumo de recursos del sistema.
Optimizar el área de intercambio (swap)
Cuando falta memoria, el sistema usa el área de intercambio en disco. Si esta no está bien configurada, el sistema puede volverse lento. Se recomienda que la swap tenga entre 1.5 y 2 veces la memoria física. Con los siguientes comandos puedes crear y añadir un área de intercambio:
sudo swapon --show
sudo fallocate -l 4G /swapfile
sudo chmod 600 /swapfile
sudo mkswap /swapfile
sudo swapon /swapfile
Esto mejora la estabilidad cuando falta memoria y evita caídas de rendimiento.
6. Conclusión
Para mejorar el rendimiento de Ubuntu es clave optimizar tanto el software como el hardware. Desde eliminar aplicaciones y caché, mantener el sistema actualizado, hasta ampliar RAM, usar SSD o cambiar a escritorios ligeros, estas medidas combinadas permiten disfrutar de un sistema más fluido. Además, gestionar correctamente las fugas de memoria y los recursos asegura una mejora notable en el rendimiento.
En este artículo hemos ofrecido pasos concretos para optimizar Ubuntu. Están pensados para que incluso principiantes puedan aplicarlos de inmediato, así que te animamos a probarlos.